enero 03, 2010

DOUCHES FROIDES (Duchas Frías)

Dirección: Anthony Cordier
Reparto: Johan Libereau, Salomé Stevennin,

Pierre Perrier, Florence Thomassin,
Jean-Philippe Ecoffey, Aurélien Recoing
Guión: Antony Cordier

Música original: Nicolas Lemercier
Idioma Original: Francés
Duración: 1 Hr. 42 minutos
Francia, 2005
Anthony Cordier nos muestra que un rodaje, es un poco una caja de resonancia, donde las emociones terminan por tomar proporciones inauditas. Se desarrollan amistades que no alcanzamos a comprender las proporciones que pueden llegar a tomar, hasta que las duchas frías nos muestran una vida que se desea larga y rica. No es la precisión de la crónica lo que nos seduce, sino la predisposición simbólica que sobrepasa, por mucho, la única posesión de los adolescentes. Ello nos recuerda que en el fondo, es como permanecer derecho cuando te caen piedras en la cabeza. La impresionante Douches Froides, es extraordinariamente interpretada.
Sobre un tema tal vez sombrío, explorando la humillación de un desfavorizado en la lucha amorosa, el documentalista Antony Cordier evita todos los clichés. Los tres jóvenes comediantes llevan en ellos una bella fuerza vital. Douches froides no cuenta la historia de un joven que se siente mal al llegar a la edad adulta, pero la de un adolescente en plena forma, psicológicamente estable, del cual su destino lo volcará en algunas semanas. La realización es púdica y los actores asombrosos, con una mención especial para los tres adolescentes. Para su primer película, Anthony Cordier esta lejos de los problemas que le están por venir. Antony Cordier arregla una segunda vez la herencia autobiográfica, y lo hace de una manera extraordinaria.
La primera película de Anthony Cordier nos enseña la gran sensibilidad para dibujar un retrato de un joven judoka, compartido entre su entrenamiento deportivo y sus problemas personales. Salomé Stévenin nos revela una bella naturaleza de actriz al lado de Johan Libéreau. Todo el suspenso existencial de la película esta al fondo anunciado por una exposición, en la clase de inglés, la sensualidad de Vanessa: una explicación de texto de Meet The Monster, canción de la roquera PJ Harvey.
Si esta película tiene el efecto de una cachetada estimulante, es a la vez por su joven actor Johan Libéreau. Antony Cordier, capta esta fuerza bruta con una fe intacta y que adopta para hacer un acercamiento actual, así como radicalmente materialista. Con una gran precisión y sensualidad, el fuego abrasa los cuerpos que se transforman, que sean estos, individuales, de los personajes, o los colectivos, temporalmente formados por todo tipo de reuniones físicas.
Primera película con un elenco sin errores, Douches Froides re-hace el juego de amor a tres y nos revela los mecanismos sociales del erotismo. Anthony Cordier tiene el don raro de erotizar todo: la lucha de clases, el judo, la crisis, un gel de ducha. Es una película abundante y efervescente, en forma de ducha escocesa la cual más que fría, nos enseña que podemos encontrar a todos estos monstruos justo antes de terminar la escuela. Esperamos con ansia lo que sigue.

diciembre 16, 2009

PARTES USADAS



Nuestro país se caracteriza por las nulas oportunidad que tienen las personas para salir adelante. Solo aquellos que creen en las encuestas o que son empresarios ávidos de riqueza y que son hábiles para privatizar las ganancias pero socializar las perdidas, creerían lo contrario. El crecimiento económico del país está cada día más estancado, el avance se da en retroceso. Muchos buscan la alternativa en la próxima salida de la carretera de la vida y optan por cruzar una frontera que está plagada de odio y racismo hacia nuestros connacionales.


Los jóvenes carecen de entusiasmo por un futuro lleno de incertidumbre, por lo que su única alternativa es dejar este país que los orilla al abandono, a la miseria, a la podredumbre. La única salida quizá sea el confiar en los que están cerca de nosotros, en los que son parte de nuestra familia. No importa la salida, no importan los medios para obtener lo que se propone, podemos robar, matar, herir, siempre y cuando nos sintamos cobijados por nuestra propia sangre. Pero cuando la familia, también te traiciona, entonces volteas a la nada y ahí, en medio de toda esa podredumbre, en medio de toda esa descomposición social, hay alguien que cree incondicionalmente en nosotros, un amigo quizá.


Y será con ese amigo, con el que por fin, podremos enfrentarnos al mundo que nos rodea, del que todos somos partes usadas por los otros. Y será que Iván (Eduardo Granados) logre con Efraín (Alan Chávez), lo que no pudo lograr con su tío Jaime (Carlos Ceja): cumplir el sueño americano, que al final, ha terminado por convertirse en una pesadilla. La realidad de una país, que amenaza con ser todavía peor.
Dirección: Aarón Fernández.
Reparto: Eduardo Granados, Alan Chávez, Carlos Ceja, Damayanti Quintanar, Pilar Padilla, Raúl Adalid, José Antonio Barón
Guión: Aarón Fernández
Duración: 95 min.
Coproducción: México/Cinta Negra, FOPROCINE, IMCINE; Francia/Alliance Films, Quasar Pictures; España/ABS Film Company
México, 2007

marzo 07, 2009

Slumdog Millionaire, Quisiera Ser Millonario

Dirección: Danny Boyle.
Reparto: Dev Patel, Freida Pinto, Madhur Mittal, Anil Kapoor, Irrfan Khan, Mia Drake
Guión: Simon Beaufoy (Basado en la novela de Vikas Swarup)
Música: A.R. Rahman
Duración: 120 min.
Coproducción Reino Unido-EEUU; Fox Searchlight / Warner Independent / Celador Films / Film4
India, 2008

Cuando está en juego el rumbo de nuestras vidas, ganar no es suficiente. Ganar brinda seguridad y confianza en uno mismo, pero muchas veces, nos olvidamos de nuestros objetivos y de nuestras vidas mismas y vivimos de esas viejas glorias que nos hicieron alguna vez triunfadores.
La pobreza existe en todos los países. Incluso en los llamados de primer mundo. La pobreza, en su máxima expresión de miseria, nos enseña en el transcurso de nuestros días, lo que nunca aprenderemo
s en las aulas de las escuelas. Y es ahí, en las calles mismas, donde aprendemos a vivir en la jungla urbana. Sin embargo, cuando la miseria es muy rígida con nosotros, no tenemos oportunidad siquiera de recorrer las calles, y nos conformamos con ser los lumpen de Marx, la escoria de la sociedad. Y robamos, matamos, mentimos y traicionamos desde nuestra infancia avejentada, aun con los que son de nuestra propia sangre. Y vivimos entre los escombros y los desperdicios de los demás, y nos tragamos sus migajas y dormimos entre la mierda desechada por los otros. Y le sacamos los ojos a nuestros compañeros por supervivencia. Nos convertimos en los sin-nombre.
Por eso, cuando un marginado social de nombre Jamal (Dev Patel), logra demostrar que, aun cuando apenas sabe leer y escribir, tiene los conocimientos suficientes para ganar un concurso de televisión que pone a prueba el intelecto, la sociedad entera sucumbe y no da crédito a lo inaudito.
Pero el principal objetivo de Jamal, lejos de ganar el concurso, es alimentar su esperanza de que la mujer que ha vivido en su corazón desde la infancia (Freida Pinto), busque con él, la felicidad que muchas veces en los pobres es negada. La felicidad falsa de la unión familiar y desinteresada, que nos venden los empresarios del mundo, se derrumba con las ilusiones reales de querer ser feliz, por una única vez en la vida y para siempre, de nuestro querido y vencedor Jamal, cuyo amor, puede más que cualquier otra cosa.

abril 22, 2008

QUEMAR LAS NAVES

Dirección: Francisco Franco
Reparto: Irene Azuela, Ángel Onésimo Nevares, Claudette Maillé, Bernardo Benítez, Ramón Valdez, Jessica Segura, Juan Carlos Barreto, Aída López, Diana Bracho, Alberto Estrella, Ricardo Blume.
Guión: Francisco Franco Alba y María Renée Prudencio
Duración: 105 min.
Las Naves Producciones
Drama
México, 2007
http://www.quemarlasnaves.com.mx/

Los recuerdos. Mucha gente vive de ellos. Y pueden pasar el resto de sus vidas evocando el pasado, sin confrontarlo nunca con su presente. El pasado es la nostalgia que nos permite vivir de lo vivido y no sufrir. Porque quien vive de su pasado es difícil que recuerde sus dolores, sus sufrimientos, sus angustias y a veces hasta sus emociones. Eso sí, recuerdan con ahínco los momentos felices, esos que impidieron buscar otros en un futuro, o en un presente.
Pero hay personas, hay circunstancias de aquellos que intentan dejar atrás su pasado que se los impiden. Entonces quedan atados a ellos, encerrados en una prisión del pasado que les impide ver la luz del presente. Y son más pesadas las cadenas cuando aun no has comenzado a tomar las decisiones que te encaminarán en lo que quieres ser.
Todos nos hemos visto como Sebastián (Ángel Onésimo Nevares), deseosos de encontrar aquello que tanto anhelamos, vivir dentro de nuestras fantasias y lograr la emancipación soñada. Pero también somos como Helena (Irene Azuela), atrapados en la vorágine de su situación, inmersos en los cúmulos de nostalgias y recuerdos que nos impiden ser lo que queremos, lo que soñamos, lo que anhelamos. Secuestrados por el pasado, atados a una cama que no nos deja ser lo que somos, por mucho amor que nos provoque. Destinada quizá a continuar con el camino que su madre le ha trazado, enfundada en su autoridad inmediata de hermana mayor y responsable de su hogar. Vividora de los recuerdos que no son suyos, pero que debe preservar por amor... ¿o no?
Por eso cuando por fin viene lo inevitable, se rompe la burbuja en la que se encontraban encerrados y se encuentran imposibilitados en tomar decisiones, pues sus vidas hasta ese momento, su presente, era su pasado. Y pueden llegar cosas nuevas, experiencias, seducciones, pero hasta que no dejen lo pasado, no pueden decir que están vivos.
Debemos enterrar el pasado, aun sin olvidarlo, para poder encontrarnos nuevamente y encaminarnos hacia lo que queremos ser, aun cuando ello implique dejar todo atrás y empezar de cero, aun a las personas que amamos, para que, como Juan (Bernardo Benítez), podamos disfrutar del mar, aun cuando solo sea en las montañas de la locura.
Este filme implica una historia de búsqueda de identidad, de lo que en teatro siempre se utiliza como punto de partida para iniciar una obra, las preguntas básicas de quién soy y adónde voy. Pero no solo eso, también nos muestra una historia de amor, así, simple, porque el amor es así, nunca da explicaciones, abarca todos los géneros y todos los gustos. El amor puro, sin concesiones, para seres humanos, sexuados o asexuados, porque para amar con plenitud, también es necesario Quemar Las Naves.

marzo 01, 2008

AURA

Carlos Fuentes
Editorial Era
México, 2007



“ ¿Me querrás siempre?
Siempre, Aura, te amaré para siempre.
¿Siempre? ¿Me lo juras?
Te lo juro.
¿Aunque envejezca?

¿Aunque pierda mi belleza?
¿Aunque tenga el pelo blanco?
Siempre, mi amor, siempre.
¿Aunque muera, Felipe?

¿me amarás siempre aunque muera?
Siempre, siempre. Te lo juro.

Nada puede separarme de ti.”

De cierta forma todos somos como Felipe Montero. Buscamos lo mejor de la vida con el mínimo esfuerzo. Pero cuando la necesidad de nuestros deseos se agrava, entonces uno puede buscar en cualquier periódico la tarea que nos pueda sacar del apuro económico.
Pero no siempre las cosas resultan como uno se las imagina. Y menos si uno se enamora. Enamorarse en el lugar del trabajo o con gente afín a él, termina siempre por volvernos locos. Y es entonces cuando nuestros miedos se apoderan de nuestros sentimientos. Cuando trastocamos el alma a la más extrema de las visiones.
Cuando amamos todo lo vemos diferente. Cada parpadeo nos hace transitar por un inusitado camino que al final nos hará encontrarnos con una realidad que pensabamos imaginaria. Y la realidad nos golpea, y el amor pierde frente a la realidad, pues nos hace ver las cosas como no las deseamos. Y preferimos vivir sumidos en ese mundo de mentiras que enfrentarnos ante el reto de nuestra verdad, que no es otra cosa que el obstáulo impuesto por nuestros mismos sueños.
Dicen que la belleza es terriblemente peligrosa, pues nos envuelve de tal forma que una vez atrapados en ella, dificilmente podremos abandonarla. Por el contrario. Nos obligamos, sin que nadie nos lo proponga, a buscar por todas las vías y de cualquier forma, obtener lo que deseamos. Satisfacer ese deseo que despierta en nosotros una perturbable criatura que nos hace imaginar la más desvergonzada fantasía.
Y entonces perdemos el Consuelo en busca del Aura que nos ilumine y nos lleve a encontrar el camino correcto, el que nos enmiende de nuestros errores, pero que al mismo tiempo, sea el que menos sufrimiento y confusión nos provoque. Pero ya es tarde, pues sumidos en nuestro embelezamiento, no caemos en la cuenta de que el error, el engaño, la mentira, la traición, la infamia, la decepción incluso, son nada más producto de una imaginación productiva y quizá, enamorada. La realidad, al final, es solo el cierre de un ciclo y el principio del otro, que suponemos infinito.

febrero 01, 2008

XXY. 2007

Dirección: Lucía Puenzo.
Drama.91 min.
Argentina, España y Francia.

Interpretación: Ricardo Darín (Kraken), Inés Efron (Alex), Martín Piroyanski (Álvaro),Germán Palacios (Ramiro), Valeria Bertuccelli (Suli), Carolina Peleretti (Erika).
Guión:
Lucía Puenzo; basado en un cuento de Sergio Bizzio.
Producción:
Luis Puenzo y José María Morales.
Música:
Andrés Goldstein y Daniel Tarrab.
Fotografía:
Natasha Braier.
Montaje:
Alex Zito y Hugo Primero.
Dirección artística:
Roberto Samuelle.
Vestuario:
Manuel Morales y Luisina Troncoso.
La naturaleza y su complejo e inexplicable proceder, nos hace cuestionarnos, con gran frecuencia, sobre el poder que ejerce sobre nosotros y el que nosotros ejercemos sobre ella. Y es que no siempre es fácil encontrar respuestas, cuando no es nuestra directamente, la responsabilidad de decidir. Encontrar una solución a algo que ni siquiera sabemos si al afectado le resultará en problema.
Y aunque se presuma del amor paternal que, se argumentará, siempre busca el beneficio de sus hijos, no siempre sus decisiones resultan lo mejor para ellos. P
odemos comenzar por los nombres, que no siempre son del agrado de quienes responden a ellos. Continuamos con los gustos físicos, cortes de cabello por ejemplo, los hábitos alimenticios, por los cuales muchos pierden la fascinación de determinados platillos, hasta la sexualidad.
Y es en este punto donde se hace aun más honda la brecha que separa lo que es mejor para los vástagos de lo que los padres deciden para ellos.
Vivir con un sentimiento de culpa nos vuelve impotentes y nos mete en la cabeza la idea de solucionar el supuesto "problema" creado por nuestra causa. Añadida a esta impotencia nos encontramos ante una sociedad escandalizada, bastarda y voraz que nunca se frena y ataca con brutalidad despiadada ante lo que siempre le resulta diferente, extraño, anormal. Es poco a lo que se enfrentan estos padres, comparado con la compleja decisión de decidir el futuro de Alex, arrastrada desde el día de su nacimiento.
Pero en este juego de identidades encontramos a toda la sociedad: la miedosa, la apática, la madura, la inconciente, la honesta, la desorientada, la aterrada, la incómoda, la convenenciera, la machista, la homosexual, la amistosa, la amorosa, la que nunca tiene misericordia, la sociedad en sí.

Y es por eso que algo tan complejo resulta una interesante reflexión hecha cine, llevada de la mano de la hija de uno de los mejores cineastas y que se nota la entrega que hace en ésta su ópera prima. Y entonces nos extasiamos con el trabajo que hace Lucía Puenzo de un tema casi desconocido: el hermafroditismo. Pero también nos abre la puerta a todo un mundo de la sexualidad y las dificultades que implican decisiones de tal naturaleza. Y nos recuerda también, que la naturaleza, nunca va a dejar de maravillarnos o en el mejor de los casos, sorprendernos.

enero 31, 2008

FRENTE AL OLVIDO

Dir. José Caballero
Viernes 20:00, Sábados 19:00 y Domingos 18:00 hrs
Caja Negra del Centro Universitario de Teatro
Centro Cultural Universitario, Insurgentes Sur 3000
(Atrás de la Sala Nezahualcóyotl)
Metro Universidad, Informes: 56227101 y 56337104
Correo:cutsec@servidor.unam.mx, Entrada Libre
www.cut.unam.mx


Pobre México, tan lejos de Dios y tan cerca de Estados Unidos... Es el dicho de uno de los más famosos refranes que forman parte de nuestro extenso paremiario mexicano. Pero, ¿estamos en verdad lejos de Dios o acaso es que Dios se alejó de nosotros?. Un buen día, el creador que tanto le encanta a Sabines, dejó de encantarse de México y nos mandó a los Estados Unidos. De hecho Dios nos tiene cierto resentimiento desde tiempos inmemoriales. ¿O cómo explicar tantos y tantos siglos de sufrimiento? O todo el mundo está loco o Dios es sordo (Bunbury dixit). Lejos de un mero enfrentamiento con Dios creo que debemos entender un enfrentamiento con nosotros mismos. Hago hincapié en la incesante (y agobiante) búsqueda de nuestra identidad(¿Cuál?). Ese es nuestro grandísimo problema como nación. No tenemos identidad. Ni cultura, ni patria, ni memoria, ni nación. No tenemos nada. Carlos Slim sí, él lo tiene todo. Para todos todo, para nosotros nada (“Sup” Marcos dixit). Y ahí, entre las calles del México mutilado podemos ver su historia, su estancamiento, su mediocridad. Ahí, en una iglesia (de cualquier religión) vemos la sumisión, la mendicidad, el abandono, el dolor. Ahí, en cualquier oficina de gobierno vemos la ambición, la avaricia, la podredumbre, el olvido. Ahí, en cualquier hogar mexicano vemos la desilusión, la apatía y la televisión. Eso es México y a eso se comprometió en un principio. Así lo predijo Nezahualpilli, el Venerado Orador texcocano, y así lo decidió Motecuzoma (su homólogo mexica), cuando entregó Tenochtitlán a los españoles. Nunca podrá ser de nosotros el lugar en que vivimos, a menos que dejes de ser mexicano, te llames Carlos Slim o te quieras anexar el resto de territorio que nos queda para sumar una estrella más a las ya existentes en tu bandera. ¿Qué nos queda al respecto? Lo único que sabemos hacer como mexicanos: Esperar. Con paciencia, esperar, esperar... Frente al Olvido, o junto a él.